Guía completa
La distribución sincroniza el giro del cigüeñal con el de los árboles de levas. Si falla, el motor deja de funcionar en el acto, y en muchos casos el daño interno es serio. Es de esas piezas que no se ven, no hacen ruido mientras van bien y se olvidan hasta que es tarde.
Dos preguntas antes de nada
¿Cuándo se hizo el último cambio? Si tienes el libro sellado o la factura, perfecto. Si no, en un coche usado lo prudente es suponer que no se ha hecho.
¿Qué intervalo pide tu motor? Cada fabricante marca kilómetros y años. Los dos cuentan: una correa con pocos kilómetros pero muchos veranos encima también envejece.
El calor también desgasta la goma
En Murcia el vano motor pasa muchas horas a temperaturas muy altas, tanto en atascos en verano como en viajes por la A-7 con el aire puesto. La goma de la correa y los rodamientos de tensores y poleas trabajan en esas condiciones. Por eso no recomendamos estirar el intervalo «porque el coche va bien».
Qué incluye el trabajo
- Correa o cadena con sus tensores y guías.
- Rodillos y poleas que trabajan con ella.
- Bomba de agua cuando la mueve la distribución, para no tener que desmontarlo todo otra vez dentro de poco.
- Refrigerante nuevo si se ha vaciado el circuito.
Motores con cadena
Muchos motores modernos llevan cadena. Suelen avisar con un traqueteo breve al arrancar en frío o con un aviso de sincronismo en la centralita. Si lo notas, no esperes: una cadena estirada puede saltar algún diente.
Cuando recojas el coche te dejamos anotados los kilómetros y la fecha del cambio para que la próxima vez no haya dudas.