Guía completa
¿Por qué el sensor de levas y el de cigüeñal son inseparables?
Para que el motor de tu coche funcione fino, la centralita necesita dos datos clave que trabajan coordinados. El sensor del cigüeñal le dice a qué velocidad está girando el motor. Por su parte, el sensor del árbol de levas le chiva la posición exacta de las válvulas. Con esa información, la electrónica sabe en qué momento preciso debe inyectar el combustible y cuándo tiene que saltar la chispa.
Cuando uno de los dos falla, los síntomas son muy parecidos y confusos: el coche da tirones, se cala en un semáforo o le cuesta arrancar por las mañanas. Sin embargo, la máquina de diagnosis no se equivoca. Los códigos de avería de la familia P0335-P0339 apuntan directamente al cigüeñal, mientras que los P0340-P0349 delatan un problema en el sensor del árbol de levas.
¿Qué pasa si la avería no es solo el sensor?
Hay dos códigos que siempre miramos con lupa: P0016 y P0017. Ambos indican una falta de sincronización entre el cigüeñal y el árbol de levas. A veces, la solución es sencilla: un sensor defectuoso que se cambia y listo. Pero otras veces, esconden un problema mucho más grave: que la distribución está fuera de punto, ya sea por una cadena estirada o una correa con holgura.
Aquí en Murcia, con el calor y el uso intensivo en ciudad, las distribuciones sufren bastante. Seguir usando el coche con un P0016 o P0017 es jugársela. Si la cosa va a más, las válvulas pueden acabar golpeando los pistones, y entonces hablamos de una reparación de motor muy seria. Por eso, antes de cambiar ningún sensor, siempre comprobamos el calado de la distribución. Si está bien, el sensor nuevo suele costar unos 150 €. Si está mal, es una avería que hay que atajar de inmediato para evitar un mal mayor.
Sustituir el sensor: ¿es solo quitar uno y poner otro?
Cuando el diagnóstico confirma que el culpable es el sensor, el trabajo se hace con rigor. Solo montamos recambios de primeras marcas que nos den total confianza, como Bosch, Beru, Hella o NTK, siempre siguiendo la especificación del fabricante. En muchos coches modernos, no es suficiente con instalar la pieza nueva; es obligatorio codificarla con el equipo de diagnosis para que la centralita la reconozca. Si este paso se omite, el coche seguirá fallando.
Al terminar, borramos los códigos de avería y hacemos una prueba en carretera para verificar que todo va perfecto. Si el fallo original era intermitente, conectamos el osciloscopio durante la prueba para asegurarnos de que la señal del nuevo sensor es estable y limpia.